Existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo.

20 de marzo de 2006

¿QUE ES LA EMOCION?


En cada instante experimentamos algún tipo de emoción o sentimiento. Nuestro estado emocional varía a lo largo del día en función de lo que nos ocurre y de los estímulos que percibimos. Otra cosa es que tengamos siempre conciencia de ello, es decir, que sepamos y podamos expresar con claridad que emoción experimentamos en un momento dado.

Las emociones son experiencias muy complejas y para expresarlas utilizamos una gran variedad de términos, además de gestos y actitudes.

-Emociones positivas.-Emociones negativas.
Bienestar - MalestarFelicidad - DesgraciaSalud - Enfermedad
Alegría -
TristezaFortaleza - DebilidadCompañía - Soledad

La complejidad con la que podemos expresar nuestras emociones nos hace pensar que la emoción es un proceso multifactorial o multidimensional. Uno siempre tiene la impresión de que le faltan palabras para describir con precisión sus emociones.

Conocer y controlar nuestras emociones es imprescindible para poder llevar una vida satisfactoria.

Sin sentir emociones es imposible tomar decisiones. Para conocer y controlar nuestras emociones tenemos primero que reconocerlas, es decir, darnos cuenta de que las estamos sintiendo.

Toda la inteligencia emocional se basa en la capacidad de reconocer nuestros sentimientos.

La percepción de las propias emociones implica saber prestarle atención a nuestro propio estado interno. Pero normalmente estamos más acostumbrados a practicar como no sentir que a sentir.

Las actividades para aprender a notar nuestras emociones son muy sencillas. Reconocer nuestras emociones pasa por prestarle atención a las sensaciones físicas que provocan esas emociones. Las emociones son el punto de intersección entre mente y cuerpo, se experimentan físicamente, pero son el resultado de una actividad mental.

El segundo paso es aprender a identificar y distinguir unas emociones de otras. Cuando notamos que sentimos algo y además lo identificamos lo podemos expresar. Hablar de nuestras emociones nos ayuda a actuar sobre ellas, a controlarlas. Expresar emociones es el primer paso para aprender a actuar sobre ellas.

El tercer paso es aprender a evaluar su intensidad. Si solo notamos las emociones cuando son muy intensas estamos a su merced. Controlar nuestras emociones siempre es más fácil cuanto menos intensas sean, por lo tanto se trata de aprender aprestar atención a los primeros indicios de una emoción, sin esperar a que nos desborde.

-La capacidad de controlar las propias emociones."Todo el mundo es capaz de enfadarse, eso es fácil. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado justo, en el momento adecuado, por la razón justa y de la manera adecuada, eso ya no es tan fácil. " Aristóteles

Una vez que aprendemos a detectar nuestros sentimientos podemos aprender a controlarlos. Hay gente que percibe sus sentimientos con gran intensidad y claridad, pero no es capaz de controlarlos, sino que los sentimientos le dominan y arrastran.

Todos en algún momento nos hemos dejado llevar por la ira, o la tristeza, o la alegría. Pero no todos nos dejamos arrastrar por nuestras emociones con la misma frecuencia.

Controlar nuestros sentimientos implica, una vez que los hemos detectado e identificado, ser capaces de reflexionar sobre los mismos.

Reflexionar sobre lo que estamos sintiendo no es igual a emitir juicios de valor sobre si nuestros sentimientos son buenos o malos, deseables o no deseables. Reflexionar sobre nuestras emociones requiere dar tres pasos, determinar la causa, determinar las alternativas y, por último, actuar.

Determinar la causa ya que emociones como la ira muchas veces son una reacción secundaria a otra emoción más profunda ¿me enfado porque tengo miedo, porque me siento inseguro, o porque me siento confuso? Distintas causas necesitarán distintas respuestas, y el mero hecho de reflexionar sobre el origen de mi reacción me ayuda a controlarla.

Si esta es la situación, ¿qué alternativas tengo? Emoción no es igual a acción Sentimiento no es igual a reacción. Sentir enfado no es igual a pegar al causante de mi enfado. Sentir miedo no es igual a esconderse debajo de la cama. Ante la misma situación puedo reaccionar de muchas maneras, ante el mismo sentimiento, puedo seguir muchos caminos. Aprender a plantearse alternativas y aprender a analizar las consecuencias de cada una de ellas es el segundo paso.

Por último, elegir mi manera de actuar. Puedo, naturalmente, optar por quedarme como estoy o puedo optar por cambiar la emoción que estoy sintiendo. No hay reglas que digan que es lo que hay que hacer. Tan dañino puede ser intentar no sentir una emoción como sumergirse en ella.

Elija lo que elija puedo recurrir a recursos externos o internos:

Los recursos externos son todas las actividades que nos ayudan a distraer nuestra atención. Irse al cine, darse un paseo, escuchar música, salir con los amigos, son todos métodos eficaces de cambiar el estado de animo. La gimnasia cerebral es un buen recurso externo para controlar emociones. Utilizar nuestros recursos internos supone actuar directamente sobre nuestro proceso de pensamiento.

Una de las herramientas más eficaces para actuar sobre nuestras emociones nos lo ofrece el hemisferio izquierdo. De la misma forma que todos estamos sintiendo constantemente, todos estamos hablando con nosotros mismos constantemente.

Cuando le prestamos atención a nuestro dialogo interno descubrimos que la forma en que nos hablamos a nosotros mismos tiene enorme influencia en nuestra manera de reaccionar y sentir.

Otro recurso interno consiste en re - interpretar la situación, cambiar su significado. Todos nos sentimos mal cuando fracasamos, pero ¿en qué consiste fracasar? La misma situación se puede interpretar de muchas maneras. Hay personas capaces de resistir las pruebas más terribles y personas que se ahogan en un vaso de agua, la diferencia muchas veces reside en la manera de interpretar las situaciones por las que atraviesan.

Actuar sobre mi proceso de pensamiento supone aceptar mi propio papel como creador de la emoción que siento. Es decir, tengo que plantearme que es posible a controlar los sentimientos, que no son inamovibles. Todos tenemos la capacidad de aprender a actuar sobre nuestras emociones, pero ese aprendizaje, como cualquier otro, requiere un periodo de práctica.

La inteligencia intrapersonal es la capacidad de auto - motivarse. La auto - motivación es lo que nos permite hacer un esfuerzo, físico o mental, no porque nos obligue nadie, sino porque queremos hacerlo.

Nos motivamos a nosotros mismos cuando sabemos lo que queremos conseguir y como conseguirlo Por tanto para desarrollar la capacidad de motivarnos a nosotros mismos primero tenemos que aprender a fijar los objetivos que queremos conseguir. Muchas veces no sabemos bien lo que queremos, o sabemos muy bien lo que no queremos.

Aprender a plantear objetivos y saber que es lo que de verdad queremos es, por tanto, el primer paso.

Un objetivo no es lo mismo que un deseo. Los objetivos son los resultados que queremos conseguir como consecuencia de nuestra actividad. Para poder conseguir nuestros objetivos estos tienen que estar bien definidos.

Naturalmente una vez que tengamos nuestro objetivo necesitamos un plan de acción. Aprender a establecer objetivos no basta, esos objetivos tienen, además, que ser viables y nosotros necesitamos saber que pasos tenemos que dar para poder alcanzarlo.

Saber los pasos a dar incluye conocer nuestros puntos fuertes y débiles, saber cuando necesitamos ayuda y cuando no, en suma formar un modelo mental verídico de uno mismo.

Inteligencia Emocional

Inteligencia Emocional es un término que intenta definir la capacidad de una persona para concienciar, regular, adecuar y transformar de modo real, concreto y vivencial su despliegue interno de fuerzas, impulsos, tendencias y predisposiciones emocionales expresadas en forma de …
-La empatía.
-La expresión y compresión de los sentimientos.
-El control de nuestro genio.
-La independencia.
-La capacidad de adaptación.
-La simpatía.
-La capacidad de resolver los problemas de forma interpersonal.
-La persistencia.
-La cordialidad.
-La amabilidad.
-El respeto.

Las habilidades prácticas que se desprenden de la Inteligencia Emocional son cinco, y pueden ser clasificadas en dos áreas:
1) INTELIGENCIA INTRAPERSONAL (internas, de autoconocimiento)2) INTELIGENCIA INTERPERSONAL (externas, de relación)
a) La autoconciencia (capacidad de saber qué está pasando en nuestro cuerpo y qué estamos sintiendo)
b) El control emocional (regular la manifestación de una emoción y/o modificar un estado anímico y su exteriorización).c) La capacidad de motivarse y motivar a los demás. Al segundo grupo pertenecen dos habilidades:
a) La empatía (entender qué están sintiendo otras personas, ver cuestiones y situaciones desde su perspectiva).
b) Las habilidades sociales (habilidades que rodean la popularidad, el liderazgo y la eficacia interpersonal, y que pueden ser usadas para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo en equipo).
LA INTELIGENCIA

Tipos de inteligencia:
-Inteligencia Lingüística:Que tiene que ver con la habilidad para expresar ideas con claridad, Perspectiva, pensamientos, sentimientos, agudeza, aquí están los grandes oradores , los escritores , poetas, etc .
-Inteligencia espacial:La habilidad de formar modelos mentales del mundo espacial y poder maniobrar u operar con esos modelos, navegantes , arquitectos, escultores, etc
-Inteligencia musical:Sensibilidad ante la melodía , el ritmo y el tono
-Inteligencia lógico-matemática:Razonamiento matemático, habilidad con los números y las cadenas de razonamiento.
-Inteligencia kinésico-corporal:Habilidad con el cuerpo o las manos, atletas, bailarines, cirujanos etc.
-Inteligencia interpersonal:Entender , motivar y ayudar a otros : Sensibilidad humana, capacidad de darse cuenta y poder diferenciar entre los individuos y sus estados de animo , intenciones , motivaciones y temperamento
-Inteligencia intrapersonal:Dirigida completamente al mismo individuo. Habilidad para formar una visión verídica de uno mismo y ser capaz de utilizarla para enfrentar la vida.
Son estas dos ultimas las que comprenden lo que se llama " inteligencia emocional "


La Sugestion




Todos los seres humanos estamos expuestos en todo momento a una compleja red de sugestiones. Pero aunque la mente se fije de forma consciente en el objeto seleccionado por la atención en un momento dado, no por ello deja de percibir periféricamente toda una serie de datos y circunstancias que rodean al objeto de su atención. Todas estas percepciones periféricas se absorben de forma inconsciente, pero no carecen por ello de valor sugestivo, sino que aportan una gran cantidad de nuevos datos que completan y enriquecen la información recibida a nivel consciente, de forma que pueden mejorar o deteriorar la sensación final de cada experiencia que vivimos.
Pongamos como ejemplo un bello árbol. Nuestra atención consciente ve que es frondoso, que sus ramas se extienden hacia el cielo, que el tronco es sólido, que hay pájaros en algunas ramas, etc. A la vez percibiremos de forma periférica, aunque no fijemos la atención en ello, si el día está gris o soleado, si hace frío o calor, si hace viento, si el lugar donde se encuentra el árbol es verde, rocoso o árido, si hay silencio o ruido, etc. El árbol nos parecerá más o menos hermoso en función de la armonía del conjunto.
Otro ejemplo sería una conversación entre dos personas. La atención consciente se fijará en las palabras que se entrecrucen en dicha conversación, pero inconscientemente se absorberán muchos otros datos que nada tienen que ver con la conversación en sí misma, como la postura de la otra persona, su manera de moverse, sus gestos, su acento, el tono de su voz, si está tranquila o nerviosa, si su actitud es acogedora o distante, los rasgos faciales, el color del pelo, la forma de vestirse, las manos, su capacidad de escucha, etc. Todos estos datos percibidos periféricamente completan la información consciente y, aparte de la veracidad o no de las propias palabras, harán que la conversación se convierta en fiable o no, en agradable o incómoda... no sabemos exactamente (conscientemente) por qué esa persona nos resulta agradable o, por el contrario, no nos gusta o no nos resulta fiable. De nuevo la armonía o desarmonía del conjunto habrán influido en nuestra opinión y respuesta finales.
La "sugestibilidad" es un elemento de la personalidad independiente de la inteligencia: en función del tipo de sugestiones recibidas se estimula o desestimula a un ser humano. Las sugestiones negativas son fuente de inhibiciones y disminuyen la capacidad real del individuo, pero ayudándole a que se libere de las limitaciones sugeridas por su entorno desde su infancia, se consiguen grandes mejoras en la personalidad y en la conducta y se elevan también significativamente los niveles de aprendizaje.
La ciencia de la sugestión. Se basa en la activación sistematizada de las capacidades de reserva -habilidades potenciales- del cerebro y mente para liberar a la persona de las frecuentes limitaciones impuestas por las diferentes normas sociales que pueden condicionar tanto su personalidad y conducta, como su capacidad de aprendizaje. Tiene su origen en la PSICOTERAPIA, en la que se utiliza la sugestión como elemento de curación.

¿Qué es la timidez?
La timidez es un sentimiento por el cual nos sentimos impotentes para actuar delante de otras personas. Esta impotencia puede afectar en diferente grado, pero siempre proviene de una falta de confianza en los demás y, sobre todo, de la falta de confianza en nosotros mismos, en nuestras capacidades (baja auto estima).

La autoestima es algo que debemos desarrollar, sobre todo en esta época, pues es crucial para llevar una vida plácida, armoniosa y poder alcanzar la felicidad.

Cuando tenemos baja autoestima tendemos a ser tímidos, tememos el mostrarnos abiertamente ante los demás tal y como somos porque concedemos excesiva importancia a su opinión o al "que dirán". Nos sentimos observados y juzgados continuamente y esto nos hace tener que llevar una especie de doble juego: el de "lo que yo pienso y lo que los demás pensarán de mí".

No siempre somos tímidos cuando no nos atrevemos a preguntar algo, o a cruzar por mitad de una sala, o a defender nuestras opiniones…, esto siempre puede ocurrir en algunas circunstancias. Lo somos cuando estos hechos suceden habitualmente y nos ponemos nerviosos siempre que nos vemos obligados a hacerlos.

Si el sentimiento de inferioridad no es superado, crece un sufrimiento interior que puede llevar a una gran timidez, a la rebeldía o comportamientos antisociales, a la cobardía, o a problemas psicológicos más preocupantes.

Este dolor trata de compensarse por otros medios afectivos pueden ser, depresivas (aislamiento, tristeza, pasividad…) o coléricas (enfado, mal humor, incluso violencia).

He aquí algunos consejos que te pueden ayudar si tienes problemas de timidez:

Aprende y practica habilidades sociales:

Las personas tímidas se dan a sí mismas menos oportunidades para practicar conductas sociales. No es de extrañar que las personas que evitan relacionarse socialmente por timidez no se sientan tan seguras en las situaciones sociales como otras personas de su edad que son muy sociables. Practica conductas sociales como el contacto ocular, el lenguaje corporal que trasmite seguridad, las sonrisas, presentarte ante un desconocido, hablar sobre nimiedades, formular preguntas y las invitaciones con aquellas personas con quienes te sientes más cómodo. Construye la seguridad y la confianza en ti mismo de este modo.

Sé tu mejor amigo:

A las personas tímidas les preocupa lo que los demás puedan pensar sobre ellas. Puesto que siempre están pendientes de la posibilidad de que alguien pueda formarse una mala opinión de ellos, suelen ser bastante críticos. Y ¿con quién son más críticos? Consigo mismos. Fíjate en la dureza con que te juzgas a ti mismo y pregúntate si criticarías a tu mejor amigo con la misma dureza por lo mismo. En caso negativo, trátate como a tu mejor amigo. Acéptate con todas tus imperfecciones.

Compórtate como si no fueras tímido:

¿Te parece raro? El "actuar como si" es una técnica que te puede ayudar a adoptar una actitud de mayor seguridad y confianza en ti mismo y permitirte probar comportamientos sociales que no sueles practicar. Piensa en alguien cuyo don de gentes que admiras y respetas, y actúa como si estuvieras en su piel.

Céntrate en tus puntos fuertes:

¿En qué eres bueno? ¿De qué cualidades te sientes más orgulloso? Pregunta a tu mejor amigo o a los miembros de tu familia cuáles creen que son tus mejores cualidades. Cuando te encuentres es una situación que te impone, piensa en tus cualidades y en tus puntos fuertes. Cuando una persona se cree competente, se siente más segura y aumenta su confianza en sí mismo.

TERMINOS PSICOLOGICOS


- Ambivalencia. Conflicto motivacional, que se produce cuando el sujeto es simultáneamente atraído y repelido por la misma meta o deseo.

- Altruismo. Actitud específicamente humana en la que el interés primordial se centra en lograr el bien ajeno antes que el propio satisfaciendo las necesidades de los demás.

- Ansiedad. La ansiedad es un sentimiento subjetivo de inquietud, miedo o presentimiento que oscila desde una preocupación excesiva sobre el presente o el futuro hasta sentimientos de angustia.La ansiedad es la descripción emocional y subjetiva de lo que podría denominarse objetivamente una reacción al estrés.

- Apatía. Impasibilidad del ánimo. Estado en el que el sujeto permanece indiferente, y presenta una incapacidad para reaccionar ante situaciones que deberían suscitar emociones o intereses.

- Aprendizaje. Es un cambio permanente de la conducta de la persona como resultado de la experiencia. Se refiere al cambio en la conducta o al potencial de la conducta de un sujeto en una situación dada, como producto de sus repetidas experiencias en dicha situación.

- Aprendizaje cognitivo. Proceso activo por el que el sujeto modifica su conducta, dándole un carácter personal a lo aprendido.

- Aptitud. La capacidad de aprovechar toda enseñanza, capacitación o experiencia en un determinado ámbito de desempeño.

- Autoobservación. Mecanismo en que el individuo reflexiona sobre sus propios pensamientos, sentimientos, motivaciones y comportamientos, y actúa de acuerdo con ellos.

- Conciencia. Estructura de la personalidad en que los fenómenos psíquicos son plenamente percibidos y comprendidos por la persona.

- Creatividad. Proceso intelectual caracterizado por la originalidad, el espíritu de adaptación y la posibilidad de hacer realizaciones concretas.

- Disforia. Cambios repentinos y transitorios del estado de ánimo, tales como sentimientos de tristeza, pena, angustia, malestar psíquico acompañado por sentimientos depresivos, tristeza, melancolía, pesimismo e insustancialidad.

- Mecanismo de defensa. Proceso psicológico automático que protege al individuo de la ansiedad y de la conciencia de amenazas o peligros externos o internos. Los mecanismos de defensa mediatizan la reacción del individuo ante los conflictos emocionales y ante las amenazas externas.

- Desarrollo cognitivo. Crecimiento que tiene el intelecto en el curso del tiempo, la maduración de los procesos superiores de pensamiento desde la infancia hasta la adultez.

- Timidez. Tendencia por parte de la persona a sentirse incómodo, inhibido, torpe y muy consciente de sí mismo en presencia de otras personas. Esto produce incapacidad para participar en la vida social, aunque se desee hacerlo y se sepa cómo.

- Frustración. Situación en la que se halla el sujeto cuando encuentra un obstáculo que no le permite satisfacer un deseo o alcanzar una meta.

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